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Así de buenos son los trabajos de mis alumnos.

  • Foto del escritor: Héctor Marcos Pérez Feijoo
    Héctor Marcos Pérez Feijoo
  • 17 abr 2020
  • 5 Min. de lectura

Gracias a Marta García por su dedicación durante el confinamiento y este texto.


DESIGUALDAD ECONÓMICA Y COVID

Como es oficial, nos encontramos ante una crisis sanitaria mundial debido a una pandemia, el COVID-19.

Esta pandemia ha provocado la situación de la ejecución del estado de alarma en España, lo que nos obliga a todos los españoles a permanecer en casa con salidas mínimas, excepto los trabajos de primera necesidad, como por ejemplo los enfermeros.

Esta situación tiene repercusión en muchos españoles que necesitan un mínimo salario que les proporciona el trabajo y al que no pueden acceder, por lo que, a continuación, veremos la repercusión de la pandemia sobre la distribución de la riqueza y la desigualdad. Para ello, visitaremos información de varios medios oficiales.

Empecemos con una noticia de el periódico de El País, en el que que nos cita que es posible que la pandemia acabe siendo la chispa de la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental. La situación desembocará en un aumento de gente sin hogar y bancarrotas, (https://elpais.com/elpais/2020/03/11/opinion/1583929510_196303.html).

En este artículo nos compara esta crisis con la que hubo en 1918 con la llamada gripe española y nos informa de que en esa gripe hubo muchas más muertes pero que ésta gripe trae una repercusión económica mucho mayor. Y, nos añade, que el motivo es que hace ya varios años que tenía que ocurrir una crisis económica mundial. El sistema económico global que se ha desarrollado durante los cuatro últimos decenios es mucho más frágil que el de 1918, pese a que Europa estaba devastada tras la Gran Guerra.

Además, la deuda corporativa es más elevada que nunca, el 73% del PIB. Dado que, con las cadenas mundiales de producción, las perturbaciones en una parte del mundo se traducen en perturbaciones similares o peores en otros lugares, esa situación es un verdadero problema. Más del 90% de las empresas registradas en la lista Fortune 1000 van a sufrir interrupciones de la cadena de suministro por el coronavirus. Y ya antes de que surgiera la epidemia, estaba habiendo una desaceleración de la producción industrial en los países industrializados.

El País nos da la información de que resulta imposible pensar que esta experiencia de mascarillas, distancia social, pérdidas humanas y cancelación de la vida no traerá consecuencias después de que termine la pandemia. Nos informa de que es pronto para saber exactamente cuáles y añade que cuanto más dure la crisis, mayor será el daño económico y social.

En mi opinión, esto es una de las cosas más inquietantes, el no saber qué va a pasar ni cómo gestionarlo.

Bien, queriendo darle en esta parte más protagonismo a la desigualdad económica, he realizado una búsqueda de información, pero antes haré un resumen de lo que es la desigualdad económica, aclarando que la desigualdad económica se mide por la diferencia de renta y patrimonio entre las personas que viven en una zona geográfica completa y, como pudimos ver en clase, España no es una excepción en este panorama ya que antes de la crisis la situación se encontraba en que el 1% más rico de la población española concentraba aproximadamente la misma riqueza que el 80% de la población más pobre. Algo más del 29% de la población vive en riesgo de exclusión social o pobreza. Estos índices de pobreza y desigualdad no paran de crecer desde el 2008 por lo que, la pregunta que me hago es, ¿esta crisis del COVID-19 ayudará a propulsar esas cantidades de desigualdad? ¿Si es así, cuánto?

En mi opinión, creo que todos podemos imaginarnos que debido a este paró de la población activa, estas desigualdades crecerán, pero, ¿hasta qué punto? Como bien recalqué en nombre de los expertos, es imposible saberlo pero, para tener un poco más de información, he buscado esta información.

La ONU publicó un artículo (https://news.un.org/es/story/2020/03/1471982) en el que nos habla de ello y nos informa de que Patrick Belser, economista de la Organización Internacional del Trabajo, analiza esta situación y nos cuenta que hoy, la pandemia del COVID-19 pone crudamente de manifiesto esas desigualdades, tanto a la hora de contraer el virus, como de mantenerse en vida o de enfrentarse a las dramáticas consecuencias económicas. Algunos grupos, como los trabajadores migrantes y los trabajadores de la economía informal, se ven particularmente afectados por las consecuencias económicas del virus. Y las mujeres, que predominan en el sector público, están especialmente en riesgo. También añade que el alto nivel de pobreza e informalidad, y la desprotección de algunos puestos de trabajo dificultan más la contención del virus.

Si bien hay trabajadores que pueden reducir el riesgo de contagio trabajando a distancia o beneficiándose de medidas de prevención, muchos otros no tienen esa ventaja pues ya están en situación de desigualdad.

A nivel mundial, 2000 millones de trabajadores y trabajadoras (el 61,2% en el empleo) trabajan en el sector informal. Tienen más probabilidades de estar expuestos a riesgos de seguridad y salud al carecer de la protección apropiada, como mascarillas y desinfectante de manos. Muchas de estas personas viven en viviendas abarrotadas y en ocasiones carecen de suministro público de agua.

Ello no sólo pone en peligro su salud, también reduce la eficacia de las medidas de prevención destinadas a la población en general.

Por últimos quiero destacar de este artículo, este economista nos habla de la enfermedad como factor de mayor pobreza, en el que nos informa de que las desigualdades también se manifiestan de forma dramática si se contrae el virus.

Él cita que para algunas personas, caer enfermo equivale a pedir una licencia por enfermedad, acceder a los servicios de salud y continuar percibiendo el salario, pero para quienes están en el extremo inferior de la cadena salarial, la situación es catastrófica. Muchos carecen de la cobertura de un seguro de salud y quedan expuestos al riesgo de morir. Es posible que ni siquiera tengan acceso a servicios de salud.

Incluso si en última instancia se recuperan, la ausencia de prestaciones de sustitución de los ingresos los expone a una situación de mayor pobreza. Se estima que, cada año, cien millones de personas caen en la pobreza a consecuencia de gastos de salud desmesurados.

Como conclusión, es bastante obvio que no se pueden dar cifras o datos realmente ajustados a lo que pueda pasar y lo que nos pueda traer la crisis de esta pandemia en cuanto a la desigualdad económica, la pobreza y la riqueza.

Sabemos que tenemos un riesgo muy grande de crisis y, añadiendo que algunos trabajadores son expuestos día a día a este virus con además riesgo de contagio... por lo que vemos la gran complicación en esta situación y la gravedad del asunto ya que nos encontramos ante un riesgo de crisis, otro colapso de la sanidad, también riesgo de falta de trabajadores por contagio, riesgo estudiantil etc.

Además, no olvidemos que, recordando los datos anteriores, podemos comprobar que en España ya existía una notadas cifras de desigualdad económica.

Aún así, lo que la mayoría de la población activa se pregunta es, ¿qué pasará con la situación económica?

Yo personalmente creo que la desigualdad económica crecerá ya que cuantos menos medios económicos tengas, mayor es también el riesgo de contagio por lo que la desigualdad crecerá aún más.

En el campo de la riqueza tu situación económica crecerá o disminuirá en pequeñas cantidades a mi parecer.

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